El alza se vio impulsada por cambios de política en China que redujeron la producción y no por un aumento de la demanda. Esto significa que los productores que trataban de sobrevivir a una caída cerrando minas no están dispuestos a confiar en ella.

El coque, que se utiliza para fabricar acero, casi triplicó su precio este año, mientras que el carbón térmico, que se usa para generar electricidad, subió 56%. Las mineras más grandes como BHP Billiton Ltd. y Teck Resources Ltd. siguen mostrándose cautelosas respecto a la duración del aumento. Si bien Glencore Plc esta semana dijo que planea volver a poner en funcionamiento una mina pequeña, las exportaciones no sufrirán cambios.

El precio del carbón dio un salto luego de que China redujera la producción para impulsar los precios, ayudar a las mineras en apuros y frenar la contaminación, lo que hizo que el consumidor y productor más grande del mundo dependiera más de las importaciones para alimentar sus centrales eléctricas y acerías.

Aunque un aumento de precios comúnmente es una buena noticia para las empresas que piensan en reabrir instalaciones, las autoridades chinas están empezando a flexibilizar la política que redujo la producción alrededor de un 10% este año. La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma autorizó a determinadas mineras a aumentar la producción para enfriar los precios.

“El aumento de los precios es interesante para muchos que tienen activos cerrados y todavía los conservan”, dijo Tom Price, analista de materias primas de Morgan Stanley en Londres. “Pero estarían nerviosos respecto a la sostenibilidad del alza. Probablemente tengan mucha desconfianza del motivo que provocó el aumento porque todo es resultado de un cambio de política en China”.